Gustave Thibon – Diagnostics (Essai de Physiologie Sociale)

Gustave Thibon – Diagnostics (Essai de Physiologie Sociale)

Librairie de Médicis, Paris, 1942[1]

He aquí un libro pequeño y precioso, sin una línea de sobra, rico de pensamientos y sugestiones, que muestra que la gran tradición de los moralistas franceses, que entusiasmaban a Caro, Schopenhauer y Nietzsche, no ha fenecido.

Sería hora de que en la Argentina, donde se traducen tantas cosas, se tradujeran todos los libros de Thibon; o mejor todavía que se leyeran vastamente en francés.

De este libro Diagnostics, que son ensayos de moral monástica, económica y social[2] sobre algunas ideas fundamentales con arraigo en la situación actual de Francia, aunque siempre en la cima de la especulación y los principios, un buen político podría sacar un plan de gobierno para salvar a toda Francia y aun a toda la Cristiandad. Pero ya verán Uds. como no lo van a sacar.

Gustavo Thibon es un psicólogo, quizá actualmente el mayor de Francia, reverencia hecha a André Suarès y a Jean Giraudoux: y es un campesino, “vigneron et bûcheron”, leñador y viñatero. Sin dejar su oficio ni sus tierras de Pont-Saint-Esprit se arregló para aprender todo lo necesario para hacerse filósofo y un gran escritor. Por azar, un camarada o vecino heredó una buena biblioteca, y el joven Thibon se las compuso para aprender solo el latín, el griego, el alemán, las matemáticas y otra cantidad de cosas, entre ellas millares de versos de memoria, Victor Hugo entero. Hizo después un viaje a Alemania a estudiar psicología, de donde vino con un precioso libro sobre Klages, La Science du Caractère. Empezó a escribir en diversas revistas católicas, principalmente Revue de Philosophie y Les Études Carmélitaines, donde existen dos preciosos trabajos sobre Nietzsche y Kierkegaard, amén de muchas recensiones de libros. El presente libro es un rejunte de artículos sobre temas de sociología, que guardan, sin embargo, una estricta unidad interna, más que muchos tratados de sociología. Otros tres libros del mismo tipo han salido recientemente: L´Échelle de Jacob, Retour au Réel y Ce Que Dieu A Uni, que reúne tres estudios sobre el amor y el matrimonio. Ha publicado también su ensayo sobre Nietzsche y San Juan de la Cruz completado con otros dos, que forman juntos uno de los mejores libros que existen sobre el gran solitario de Engadina; y un libro de poemas. Prepara un libro sobre Victor Hugo, a quien se sabe de memoria, y en quien ve el prototipo del “alma de izquierda”, sobre la cual alma tan moderna (Fénelon, Rousseau, Hugo, Gide, Sartre) versa uno de los más sabrosos capítulos de este librito “L´Esprit de Gauche et l´Esprit de Droite” (p 56).

Si Thibon vive lo que predica, debe ser una especie de santo: su moral tiene más finura y una elevación extraordinaria. Curioso asaz (a prima faz al menos), fue despertado a su vocación de moralista cristiano casi místico por Nietzsche después de Pascal; y su estilo de aforista no es indigno de sus grandes predecesores. Reunió una pequeña colección de aforismos con el título de Destin de l´Homme traducido al castellano –bastante mal por cierto. También el libro L´Échelle de Jacob se compone en su mayor parte de aforismos. Este difícil género brilla en sus manos como centellas. Muchos aforismos perfectamente torneados se podrían espigar de este librito: la manera epigramática de decir le es natural y familiar: no de balde aprendió a leer en alejandrinos.

“A pesar de andar juntas en la fórmula famosa, la fraternidad no tiene aquí abajo peor enemigo que la igualdad”.

“La igualdad no es verdadera sino en la línea del amor”.

“Los hombres que dan la espalda al amor común están votados al odio recíproco”.

“En efecto, aquél que no encuentra gozo en su trabajo, encontrará el trabajo en sus gozos”.

“Un régimen fundado sobre la igualdad jurídica de todos los hombres necesita ser incesantemente rescatado y purificado por un acrecer severo de las desigualdades morales”.

“Tú no eres todavía ángel para poder besar la estrella – Y ya no eres tan gusano para poder vivir sin ella”.

“Marx y Freud son hermanos: sus dos sistemas proceden del mismo vistazo desde abajo”.

“Purgados de su veneno revolucionario, el Marxismo y el Freudismo aparecen como señales de desconcierto destinadas a recordarnos que la realidad inferior existe, y que tiene su orden y exigencias propias y que no se la domina sin respetarla”.

“El gran hombre de derecha es profundamente estrecho; el gran hombre de izquierda es profundo y turbio”.

Et caétera.

Unas hermosas páginas de Gabriel Marcel preceden el libro. Su precio es exorbitante y sin embargo no es demasiado.

[1]  Revista Humanidades, Salta, alrededor de 1950.

[2]  Moral personal, familiar y social.